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ESPECIAL – El Libro UNA VIDA DE TRABAJO Y PASION, de Jose Ricardo Eseverri

José Ricardo Eseverri, ex presidente del Club Belgrano San Nicolás. Abogado. Actualmente se desempeña como Juez a cargo del Juzgado de Primera Instancia N° 2 del departamento Judicial de San Nicolás de los Arroyos. También ha desarrollado actividades en otras instituciones como el Instituto Belgraniano de San Nicolás de los Arroyos, la Asociación Cultural Sanmartiniana, el Instituto Félix Bogado, Ateneo Historia y Verdad, A.N.A.R.L., el Colegio de Magistrados y Funcionarios de San Nicolás de los Arroyos y la Comisión Provincial de Secretarios y Funcionarios del Poder Judicial de la Provincia de Buenos Aires, Comisión Municipal de Preservación de Patrimonio y Comisión Asesora de Patrimonio Histórico Municipal.-

Tiene una intensa actividad en temas vinculados con la historia local y regional, dando múltiples conferencias y escribiendo artículos publicados en diversos medios.-

Es autor del libro "El Oratorio" (2001) y coautor del "Libro de Homenaje al Bicentemario" (2010), publicado por la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires.-

Socio n° 8048 del Club Belgrano San Nicolás.

 

CUENTA EL AUTOR

El Club Belgrano San Nicolás, originalmente Club Atlético Bel-grano, y luego -a partir de 1948 hasta 2012- Club Belgrano, tiene una rica historia de más de ochenta y cinco años de ferviente trabajo y alocada pasión desarrollada con los ideales de educación, respeto, amor, lealtad y voluntad, pero por distintas circunstancias -que no vienen al caso describír- ha perdido la mayoría de las bases documentales de ese intenso vivir.-

Todos los que pertenecemos a la Familia Belgranense, entendemos que el Club Belgrano es más, mucho más que un simple club. Es una forma de vivir y de ver la vida. Es una forma de ser que se incorpora de pequeños en nuestro ser y nos acompaña toda la vida, aunque uno deje de ir al Club, o de ser socio, o se vaya de la ciudad.-

Es el fruto de un aprendizaje, un sentimiento que realmente no se puede explicar, pero que ha sido gestado y enseñado por nuestros mayores, y que trataré de mostrar a lo largo de este trabajo.-

Un primer parámetro o paradigma del ideal de los Jóvenes Fundadores y de los primeros socios del Club, surge de la propia y original elección del nombre. Se evoca y reconoce la figura de Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano, ejemplo de la argentinidad, devoto de sus principios y creencias, luchador infatigable por sus convicciones éticas, culturales, sociales y morales, constructor de sus ideas y ferviente amante de la libertad, la lealtad y el respeto. Por ello, el nuevo Club nunca participó en cuestiones religiosas, ni políticas y mantuvo una constante actitud solidaria, social, constructiva y educativa entre sus socios y deportistas.-

Otro principio generador de la idea fuerza que nació con el Club, tiene que ver con ese espíritu juvenil, solidario, preocupado, de los Socios Fundadores y los primeros socios, que consideraron a la Institución como un "segundo hogar", una escuela formativa de buenas personas con un sentido ético, social, moral y deportivo, de trabajo y sacrificio, donde no interesa tanto ganar sino el actuar correctamente.-

 

Otra característica de las representaciones deportivas del Club Belgrano San Nicolás, es su convicción inmensa, su voluntad aguerrida, su espíritu infatigable y la lealtad inquebrantable para obtener triunfos en las lides deportivas. Belgrano es cultura, es mucho más que una asociación deportiva.-

Así, el Club Belgrano generó una historia de trabajo y pasión, de lealtad y respeto, de colaboración plena y sana competencia, de creación de casi todas las entidades que regulan el deporte de San Nicolás de los Arroyos, y de entrega absoluta en la justa deportiva, que han marcado, también, el ritmo deportivo de San Nicolás de los Arroyos, y la zona.-

 

Considero que esta rica historia del Club Belgrano San Nicolás, en lo institucional puede dividirse en tres etapas claramente diferenciadas. Los primeros veinticinco años, desde 1927 a 1952, dominados por la figura señera de Cayetano Cavalli y una importante cantidad de consocios que dignamente lo secundaron. Una segunda etapa de veinticuatro años, desde 1952 a 1976, con múltiples presidentes en una época de transición. Y una tercera etapa, desde 1976 hasta la fecha, donde sobresale la figura del actual Presidente Juan José Luciano, el único que puede aproximarse a la cantidad de años de ejercicio de la presidencia que tuvo Cayetano Cavalli, sin desconocer a otros importantes Presidentes como Juan Carlos Fernández Irujo.-

 

El objeto de este trabajo es realizar -en una primera etapa- una descripción histórica de la evolución patrimonial e institucional del Club Belgrano desde sus orígenes hasta el almuerzo de festejo de las Bodas de Plata, cuando fallece en la cabecera de dicho banquete Cayetano María Próspero Cavalli, presidente de la Entidad por casi veinticuatro años. No pongo la vista tanto en las disputas deportivas, sino en la construcción colectiva de la Entidad.-

 

En concreto, pretendo describir la historia institucional del Club Belgrano en sus primero veinticinco años, basado en las pocas fuentes documentales con que cuento (algunos libros de actas, recortes periodísticos, revistas publicadas y las Memorias y Balances de la Institución, fotografías, descripción de eventos, entre otras). Busco relatarlo de manera amona pero con un estricto rigor histórico para que ella sirva de base a nuevas investigaciones. Dejo un poco de lado los avatares de las competencias deportivas para dedicarme a la cuestión social, patrimonial, administrativa, educativa y cultural de la Institución en sus primeros cinco lustros de existencia.-

 

Todo ello sin olvidar que el Club Belgrano San Nicolás se fundó para la práctica deportiva en general, en especial el fútbol, y destacando que en ese quehacer deportivo se generó el básquetbol en la ciudad y con ente deporte, ambos se hicieron grandes.-

 

He intentado, también, recurrir a la memoria de los socios más antiguos -por no decir viejos y que puedan ofenderse-, aquellos socios que participaron de la vida societaria aún en tiempos anteriores a la inauguración de la pileta de natación o de la cancha de pelota de paleta, a quienes agradezco profundamente por la colaboración y por la generosidad que muchos de ellos tuvieron conmigo.-

No puedo soslayar en este punto al "Gordo" Juan Carlos Bossi (y su hija Cecilia), ni a "Quico" Jaime Francisco Vidal, ni a "Tanchi" Beltrán Petrella (h), quienes me regalaronLos ejemplares de las Memorias y Balances de aquellos años de las décadas del 30 y del 40, ni a "Chicho" Víctor Daniel Tubia, quien me permitió fotocopiar

-hace años- esos informes, y conocer de su existencia.-

 

Especialmente, quiero recordar a Pablo Cavalli (y sus hijos Julián y Pablo), que me facilitó importante documentación, que me permitió entender la grandeza y la dimensión de su padre, a "Pacú" Ricardo Cesar Gorrassi, a Enrique Cesar Cagrandi, a Horacio Begino, a Freddy Carignani, y a Carlos Alberto Maggi, entre muchos otros. Y, por supuesto, a Santiago Chervo, por su colaboración de siempre.-

 

También quiero señalar que, quizás, este trabajo se inició en mi mente, cuando hace cuarenta años, siendo yo un cadete menor de once años, observaba con sorpresa, admiración y respeto el busto de Cayetano Cavalli, que hoy se encuentra en el hall de la Institución, y que en aquellos años setenta estaba al final de la cancha de básquet abierta (hoy patio de deportes 30 de Mayo), al inicio del camino que iba hacia el mástil y el fondo del Club. Me preguntaba quién era y qué hizo, y por qué nos inspiraba tanto reconocimiento, hidalguía y respeto. Cavalli y Belgrano, Belgrano y Cavalli, juntos, casi inseparables por casi veinticinco años.-

Enorme figura la de Cayetano Cavalli, ideólogo y constructor de la nueva manera asociativa, delineador de una entidad de deportes con un profundo sentido cultural y educativo. Tanto es así que en plena crisis de 1937 -una de las tantas crisis, en ese caso por tener que pagar el predio de la casona de calle Pellegrini- ya se pensaba y proyectaba en realizar -más adelante, cuando las finanzas lo permitieran- una cancha de pelota a paleta, una pileta de natación y un jardín de infantes para poder formalizar de manera institucional el sentimiento cultural y educativo de la "Familia Belgranense". Enorme proyecto que señalaba una avanzada que nadie más en la zona podía imaginar.-

 

Cayetano María Próspero Cavalli fue un guía, un visionario que nunca estuvo solo en el Club Belgrano, ya que siempre contó con sus amigos consocios y colaboradores que a lo largo de veintitrés años y diez meses le ayudaron a soñar y a construir la esencia de nuestra asociación civil. No me puedo olvidar en este punto de la colaboración prestada por algunos benefactores como Antonio García Nuñez, Juan Salvador Cór-dova y sus hermanos Emilio Miguel y Leodegario Eulogio Córdova, Fortunato Bonelli, los Sbaffo, los Andrín, los Salcedo, los Maggi, los Dávila, los Parodi, los Vidal, los Urteaga, entre muchos otros, y los miembros de las distintas Comisiones Directivas (Atilio Parodi, Juan Petrella, Beltrán Petrella, Eulogio Valle, Paulino Pérez, Rolando Sorrentino, Abdón Martínez, Dr. Carlos Del Forno, Dr. Miguel Angel Inchausti, Emilio Vaccarezza, Dr. Emilio Poggio, Dr. José Pedro Jaureguicahar, entre muchos otros).-

 

Nuestro Club, siempre respetó ese sentido de un líder que genera una buena idea y un grupo de hombres dispuestos a trabajar mancomunadamente, hombro a hombro, para lograr ese objetivo. Un principio de solidaridad y respecto que se grabó en oro como la Cruz de Malta de nuestra insignia.-

Así, con la colaboración de muchos y el trabajo de todos, se construyó el patrimonio del Club Belgrano. Se compro un campo de deportes para instalar una cancha de fútbol, primero una parte del predio y la casona de la calle Pellegrini 476, luego otras partes aledañas a ese predio. Ese bien se modificó, se amplió su valor, en él se construyeron las canchas de bochas, de tenis, de básquet, luego la de pelota a paleta, y la pileta de natación, el mástil y, años después, el Estadio Fortunato Bonelli y, luego, el Gimnasio Auxiliar y la Escuela.-

 

El Club Belgrano ha adquirido, comprado y pagado, cada parte de los bienes de su patrimonio, con mucho sacrificio. Por ello, los que formamos parte del Club, lo llevamos muy adentro y consideramos esos bienes materiales como un segundo hogar, como nuestra casa. Nunca ocupamos sin título lugar alguno, ni avanzamos sobre derechos de otros. Con trabajo y con pasión conseguimos lo que tenemos y queremos. Es nuestra historia y nuestro orgullo.-

 

Cuando leo el primer borrador de este trabajo, advierto que del mismo surge un mandato, una idea fuerza que nos marcaron los Socios f undadores, los primeros socios y Cayetano Cavalli: educación, respeto, solidaridad, proyección institucional, lealtad deportiva, corrección en el trato, entre otros principios morales, que hacen que sea un orgullo ser Belgranense, y que el sólo hecho de ser parte del Club Belgrano, nos hermane y nos haga distintos. Con diferencias, con coincidencias pero, sobre todo, con un enorme sentido de pertenencia a la "Familia Belgranense".-

 

Vaya este trabajo sobre el Club Belgrano San Nicolás, una Historia de Trabajo y Pasión, para todos los que formamos parte de esa "Familia Belgranense", para que nos animemos a reunir mayores datos, fotos y objetos de nuestro pasado -incluso en la parte deportiva- y lo ampliemos.-