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FUTBOL – Se presenta el libro SEMILLAS PARA BARRILETES en el club Sportivo Nicoleño, este viernes

La filial de San Nicolás del Club Atlético Newell's Old Boys ROBERTO -TOPO- VIGLIONE invita a la comunidad  a la presentación del libro SEMILLAS PARA BARRILETES de Kurt Lutman, ex futbolista, escritor y militante de derechos humanos. El evento se realiza este viernes 12 de mayo, a las 19hs, en el Club Atlético Sportivo Nicoleño (Maipu 164) - CONTACTO DE PRENSA: Jonathan Gomez 336 15 427 2820

 

 

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GACETILLA DE PRENSA

El escritor Kurt Lutman presenta su nuevo libro "Semillas para Barriletes" en San Nicolás.

La filial de San Nicolás del Club Atlético Newell's Old Boys Roberto "Topo" Viglione invita a la comunidad  a la presentación del libro "Semillas para barriletes" de Kurt Lutman.

El ex futbolista, escritor y militante de derechos humanos, Kurt Lutman presenta este viernes en San Nicolás su libro "Semillas para barriletes", su nueva producción, tras el éxito de su primer lanzamiento “El agua y el pez”,

La cita es el viernes 12 de mayo a las 19hs en el Club Atlético Sportivo Nicoleño, Maipu 164.

Lxs esperamos.

Para más información https://www.facebook.com/NOB-Filial-San-Nicolas-464999433650181/

Contacto de prensa: Jonathan Gomez 336 15 427 2820

 

FUENTE: http://eterdigital.com.ar/kurt-lutman/

KURT LUTMAN (Por Melina Ortiz Erbes)

No tiene celular. En su casa de Rosario, sobre una pequeña mesa de luz, hay un teléfono de línea cuyo número conocen unos pocos, por lo que su silencio es casi continuo. Su único medio de comunicación con el exterior es Facebook. En esa red social se presenta bajo el nombre de Kurt Lutman y se ilustra con una imagen de perfil de un chico de tez negra gambeteando a un hombre arropado de militar, armado, apuntando a un balón en juego. Esa foto artística se asemeja a la postal que él supo dejar hace casi 20 años, un día cercano a un 24 de marzo: vestido de jugador de fútbol de Newells, salió a festejar un gol y mostró una remera con la frase “Cárcel a Videla y a todos los milicos asesinos” escrita en el pecho. Tanto esas llamativas letras negras en su cuerpo, como la fotografía de presentación en su red social, reflejan su eterna pelea contra la injusticia y a favor de sus convicciones.

 

¿Será el sello de su vida? Una batalla similar atravesó su madre en 1976, cuando a la Junta militar le pareció muy extraño que ella le pusiera el nombre Kurt a un niño recién nacido y no se lo permitieron. Ese bebé vivió siete años sin identidad y recién con la vuelta de la democracia pudo obtener su primer DNI. “Iba a jugar a las canchitas con mis compañeros y yo era el único que tenía que llevar un papel enorme como comprobante de nacimiento. Me daba mucha vergüenza”, le confesó al diario La Capital en enero de 2016. Tardó, pero fue una batalla ganada.

Lutman es un amante del fútbol, de la literatura y de los derechos humanos. Debutó con la camiseta de sus amores, Newell´s Old Boys, y llegó a vestir la celeste y blanca en el Mundial sub 17 de 1993. Además de ponerse los botines de manera profesional, fue albañil, vendió limones e hizo circo. Actualmente milita en HIJOS y organiza eventos recreativos en su ciudad en contra de la violencia en el fútbol. En 2000, comenzó a participar del periódico rosarino “El eslabón” con notas futboleras y allí descubrió que la literatura tenía un lugar para él. Hace unos años publicó “El agua y el pez” y recientemente lanzó “Semillas para barriletes”, libros de cuentos que él mismo vende puerta a puerta con su bicicleta. “Es una forma de hacerme cargo. No los dejo en una librería y espero. Los publico y al que los quiera se los alcanzo en la bici. Es poner el cuerpo a lo que hago artísticamente”, expresó.

 

“No me costó darme cuenta de que era una persona distinta. Su comportamiento no era habitual”, recordó Sebastián Domínguez, compañero de cancha en ‘La lepra’ y de libro en ‘Pelota de papel’. Luego, agregó a su relato: “Tuvo un acto de valentía que nos marcó a todos. Devolvió un dinero al club porque nosotros no habíamos cobrado. Era su plata y la puso para nosotros”.

A mediados de los 90, Kurt, en desacuerdo con la manera en que el mundo del fútbol comenzaba a ver a los jugadores como mercancía, eligió no tener representantes y se peleó con el presidente de Newell’s Eduardo López. Rechazó ofertas de Vélez, Argentinos y equipos mexicanos esperando la derrota del dirigente en las elecciones, y eso le costó su carrera justo cuando estaba atravesando su mejor momento deportivo. “Es una persona de principios, con convicciones y que va al frente. Postergó su sueño de transcender por defender a sus compañeros”, añadió Domínguez.

Fiel a sus convicciones, no necesita celulares ni representantes. Quiere ser él y ponerle el cuerpo, el alma y el corazón a la vida.

 

FUENTE: http://www.lacapital.com.ar/ovacion/lutman-toda-una-rareza-n499264.html

Lutman: toda una rareza

El ex jugador de Newell's escribió un libro que vende puerta a puerta en bicicleta.

Nació en 1976 y su madre quiso que se llamara Kurt, por el nombre de un personaje de una novela romántica de Corín Tellado. Un nombre alemán y raro, tanto como el propio Kurt Lutman: ex jugador de Newell’s, albañil, vendedor de limones, ex militante político, artista de circo y ahora escritor. Raro.

El nombre difícil de escribir, el mismo que el de Cobain (el ex cantante de Nirvana), no fue aceptado por los funcionarios del Registro Civil de esos años de terror. Era un nombre muy raro. Y por esa razón el nenito, cuyo nombre en alemán significa Conrado, anduvo siete años sin documentos y sorteando obstáculos para ser admitido en la escuela o en la Asociación Rosarina de Fútbol. “Recuerdo entrar a la cancha con mis compañeros, teníamos que firmar una planilla y llevar el documento en la mano: yo iba con un papel grandote que era un certificado de nacido vivo. Me daba vergüenza”, confesó Lutman, ex volante por izquierda, “pero no sobresaliente como (Damián) Manso”, según su autocrítica, y seleccionado Sub 17 en el Mundial juvenil de Japón 1993.

Años raros aquellos y los que siguieron en su vida, de variados capítulos, como su primer libro. “El agua y el pez. Crónicas de fútbol fantástico”. Así se llama la obra en la que Lutman escribe historias cortas: homenajes a jugadores y jugadas, recuerdos en canchas de barrio y pueblos y semblanzas de puro compromiso social. Un libro que escribió, editó y publicita por Facebook; al que le pone precio (cien pesos) y vende puerta a puerta montado en una bicicleta. El dice que así se “hace cargo” de su obra. Va por la tercera tirada: 1.400 libros, y prepara la cuarta. Si eso ya no fuera un golazo, Kurt fue convocado a sumar el cuento que le da nombre a su libro a “Pelota de papel” (ver aparte), un proyecto del jugador rojinegro Sebastián Domínguez. Todo muy raro.

Las idas y vueltas por su nombre son parte del prólogo del libro, escrito de puño y letra por Luis “Chiche” Lutman, ex técnico de fútbol y papá del autor. Entre los relatos hay uno que habla de “Pipi”, un nene de un taller de fútbol de barrio Bella Vista que ante cada porrazo en el potrero lloraba por mil dolores y penas. Hay historias de su paso por el llamado “fútbol del interior”: en el club Campaña de Carcarañá y en Unión de Villa Eloísa. “Rompí con el fútbol profesional gracias a Eduardo López (ex presidente de Newell’s)”, dijo con ironía antes de aclarar que luego trabajó de albañil, pero que recién volvió a recobrar “la pasión” en la militancia con la agrupación HIJOS. “Un espacio maduro que no tiene filiación sanguínea sino donde todos nos sentimos hijos de una generación e historia”, aseguró.

Pero volvió al fútbol. “En un momento, con mi primer hijo, Juan, y un país con 25 por ciento de desocupación decidí retomar lo que conocía, desde otro lugar: trabajaba y cobraba después de cada partido. Ahí me encontré con muchos buenos jugadores como (Rodolfo) Tapita García. Se me abrió otro mundo. A veces uno cree que salta al vacío si deja algo, pero si encontrás donde meter la pasión, no hay abismo”, afirmó.

El libro está ilustrado por un amigo, Mauro Marra, e incluye un dibujo de su hijo, más tres páginas de agradecimientos (si alguien no se encuentra en esta nota, búsquese allí). El capítulo ocho está dedicado al jugador Mauro Amato, en la Tucumán del ex gobernador de facto Antonio Domingo Bussi, nefasto ideólogo de la teoría del “agua y el pez” del título. Y hay páginas justamente críticas a las pruebas de chicos en fútbol infantil y también un homenaje a un ídolo de su siempre pasión rojinegra: Santiago “Cucurucho” Santamaría. “Pero no es un libro sobre Newell’s, si hasta me lo compraron centralistas”, bromeó.

Son textos que comenzó a publicar sin firma en El Eslabón (periódico rosarino) y que decidió publicar recién cuando un amigo (el Negro Garat) le hizo ver que tenía allí un libro. “No soy escritor de oficio, pero escribo. Hay pibes que te dicen: juego al fútbol pero no soy futbolista, creen que no lo son porque no juegan en primera. Jugando en el campo conocí a personas que sabían contar historias de puta madre sin saberlo, a mí me gusta eso, ese lenguaje. El que escribe es escritor y el que juega al fútbol es futbolista”, dijo Lutman.

El rosarino entró y salió de historias con más cintura que un diez. Lutman se mete, prueba y cuando quieren moldearlo: se va. Pero no le ha ido mal con esa táctica. Dice que “hay que saber poner el cuerpo y también sacarlo” y que se reconoce “en batalla” sin ser un héroe en nada. Dice que supo estar en un póster y ser un “verdadero pelotudo”, y que una vez, cuando su hijita Francisca enfermó, entendió que la vida pasaba por otro lado. Dice que su amor por Newell’s es incondicional y que sigue sufriendo cada clásico. No le gustan las medallas ni los títulos ni que lo traten como un jugador o militante épico. Dice que seguirá escribiendo y se niega a pensar qué va a ser cuando sea grande, porque quiere ser muchas cosas. Toda una rareza el tipo.

Cuentos de fútbol con “Pelota de papel”

Otro leproso rosarino derribó por estos días el prejuicio de quienes creen que el que patea una pelota no puede dedicarse a la literatura. Se trata de Sebastián Domínguez, marcador central de Newell’s, uno de los impulsores del proyecto bibliográfico “Pelota de papel”, un libro que ya comenzó a rodar con miras a salir a la venta en marzo. Contendrá 18 cuentos escritos por jugadores y entrenadores, estará prologado por escritores de primera línea y los ilustradores serán de lujo. “Lo del libro va bien, sólo nos queda firmar el contrato con la editorial”, le dijo Domínguez a Ovación en un descanso de la pretemporada de Mar del Plata.

Serán parte de este “partido”, además del rojinegro, Javier Mascherano, Kurt Lutman, Jorge Valdano, Jorge Sampaoli, Nahuel “Patón” Guzmán, Pablo Aimar, Gustavo Lombardi, Nicolás Burdisso, Sebastián “Papelito” Fernández, Juan Herbella, Fernando Cavenaghi, Jorge Luis Cazulo, Facundo Sava, Rubén Capria y Jorge Bermúdez. “Pelota de papel” (twitter @libropelota) se trata de un trabajo ambicioso integrado por 50 personas; o sea, más de cuatro equipos de fútbol de primera que escribirán gambetas sobre las páginas. Un texto que se perfila como una de las novedades más esperadas en la Feria del Libro de abril en Argentina.

Junto a Domínguez lanzó la pelota Agustín Lucas, poeta y zaguero del Liverpool uruguayo. Los cuentos de los futbolistas tendrán miniprólogos de escritores como Alejandro Dolina, Juan José Panno y Reinaldo Sietecase. También se calzarán los botines Ingrid Beck y Paula Rodríguez. Y dibujarán jugadas los ilustradores Domenech y Tute, entre otros.