Sports San Nicolás

Automovilismo

RECORDANDO CON YACO ? Hoy: JOSE MANUEL FARAONI (Nota de Higinio Yacopetti)

VIGENCIA DE UN DEPORTISTA CABAL
(Nota de YACO - Diario El Norte ? 1970)
Es indudable que San Nicolás es conocida de manera preponderante en mérito a las destacadas actuaciones de sus deportistas. Si ayer fueron Eduardo Pedrazzini, el \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\"Gallego\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\" Ornar Fuentes, Enrique Ornar Sívori, entre otros, hoy es el \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\"Negro\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\" José Manuel Faraoni, quien ¡unto a otras destacadas figuras están colmando de laureles al terruño.
Mucho se ha dicho dé este eximio piloto. Pero todo ello es apenas un poco de todo lo que nos viene regalando desde hace años el \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\"Negro\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\" en distintos escenarios, brindando siempre espectáculos de jerarquía.
Por ello, en el comienzo de esta nueva temporada de automovilismo, saludamos a José Manuel Faraoni que por su guapeza, su destreza y su calidad de conductor hace decir a los especialistas en la materia, que es uno de los mejores volantes del país.
Los nicoleños se enorgullecen de contar con hombres como el grupo humano que hace posible que la Liebre IIIº esté en la partida de cada competencia en condiciones de disputar el triunfo.
Las vitrinas de este gran volante, que llegara a la popularidad guiando aquella recordada máquina de pista Nº16, están engalanadas por impresionante cantidad de trofeos, obtenidos tras arribar victorioso a la meta en pruebas inolvidables de este
riesgoso deporte.
Esta nota surge al leer los diarios capitalinos \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\"La Nación\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\" y \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\"Clarín\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\" del primer domingo (marzo en los que leemos inmensa satisfacción que José Manuel Faraoni al volante del coche de San Nicolás Competición, brindó en los cuatro primeros circuitos de la Prueba Apertura de T. C, un espectáculo inolvidable para quienes estuvieron presentes en el Autódromo Municipal de la Ciudad de Buenos Aires.
Siga José Manuel, siga maestro, siga dándole con ese toque de romanticismo, de poesía que pone en cada jornada tuerca. Siga demostrando que la juventud es esencia del espíritu. Siga siendo ejemplo.


Aunque ya «colgó» el volante... Faraoni vive el vértigo
(Nota publicada en la Revista ACERO (1977)

En otro reconocimiento a figuras de la zona que han gravitado a nivel nacional, rescata la imagen de un firme y paciente luchador del deporte: JOSÉ MANUEL FARAONI.
José Manuel Faraoni es, indudablemente, una parte importante del automovilismo argentino por todo lo que hizo a través de su andar en este apasionante y arriesgado deporte. Comenzó a vislumbrarse allá por 1938, cuando apenas tenía 20 años, participando en una competencia que se realizó en un circuito de tierra en San Nicolás. En su debut llegó segundo conduciendo un Rugby.
Posteriormente vendrían otras destacadas actuaciones piloteando el recordado Ford V8 número 16, como fueron sus performances en el circuito de La Emilia.
Pero, fundamentalmente, sus mayores éxitos fueron en 1952 en el Parque Independencia de Rosario en donde triunfara y en 1955 en que se impuso en los 1.000 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires conduciendo una Maserati y teniendo como -coe-quiper- a Ricardo Grandio. En 1953 viajó a Europa, y en el viejo mundo se dio el gusto de correr en Alemania en el difícil trazado de Nürburgring.
Esta fue su primera etapa, en la que José Manuel Faraoni tuvo la satisfacción de poder codearse con los mejores del mundo y demostrar su sapiencia conductiva.
Luego pasarían varios años en los cuales el popular \\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\"Negro\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\" estuvo inactivo; parecía que su táclo estaba cumplido. Pero el Turismo Carretera, pasión ge-nuina del automovilismo argentino, entusiasmó a un grupo de nicoleños, quienes convencieron a José Manuel para trenzarse nuevamente en las carreras.
Corría 1968 y Faraoni volvió, y su temple de campeón despertó admiración. Muchos jóvenes se preguntaron quién era ese gran corredor y nada menos que el quíntuple campeón del mundo Juan Manuel Fangio se encargó de decir a todos de quien se trataba, pues el hombre de Balcarce conocía muy bien sus cualidades.
Y a través de su etapa en el T.C., Faraoni cumplió otro ciclo realmente estupendo, demostrando toda su destreza, guapeza y calidad de conductor, lo cual motivó que especialistas en la materia expresaran que en esos instantes constituía uno de los mejores volantes del país.
Se sucedieron jornadas inolvidables, con múltiples y magníficas participaciones del volante de San Nicolás, de las cuales traeremos sólo dos momentos: uno, en setiembre del 69, en donde J. M. Faraoni triunfó en la vuelta de Hughes, en un duelo memora-1 ble con Dante Emiliozzi y Carlos Pairetti. Otro, en el premio apertura de T. C. del año 70 en el Autódromo, de Buenos Aires, en donde Faraoni brindó ?en los primeros circuitos?, un espectáculo imborrable.
Aquellos días, unos lejanos, otros gún con el sabor de un píe a fondo, han quedado guardados en el tiempo. El presente de todo ello lo trae a pleno su expresiva estampa, el .competir actual de su hijo José Manuel y sus vitrinas engalanadas con innumerab\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\'es trofeos. De todos ellos, tal vez el que más brilla es aquel conquistado en su primera carrera, no por ser el más grande o de mayor repercusión, sino porque es el que mejor se guarda en el corazón.