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RECORDANDO CON YACO - Hoy: PEDRO BARBOTTO (Nota de Higinio Yacopetti)

Nuestro colega y amigo Higinio Yacopetti nos acerca un material imperdible que, con mucho gusto, publicamos en nuestra web.  E turno es para PEDRO BARBOTTO, un deportista cabal (Nota realizada el 12 de enero de 1975).-

 

PEDRO BARBOTO, el zaguero que nunca debió faltar

(Nota publicada el 12 de enero de 1975 en el diario El Norte).-

(Por Higinio Yacopetti - Yaco)

Nos sentamos delante la máquina de escribir y queremos decir algo de Pedro Barboto, pues pensamos que así haremos justicia. La estampa y presencia de Barbotto de recio zaguero, dentro de la cancha, es fácil notarla y no escapa a espectador alguno. Su trayectoria, ha tenido altibajos y momentos brillantes, pero sea cual fuere su nivel, siempre su posición de zaguero central, defendiendo a Teatro o la Selección Nicoleña, da la sensación de ser infranqueable, por la energía, el vigor que pone en su accionar.- Confieso que muchas veees y, esencialmente en las últimas confrontaciones, en el año 73,  de nuestra selección ante Baradero, por el campeonato Argentino, tuve intención de hacer un comentario con el título que dijera "Pedro Barbotto, el dos que nunca debió faltar en el combinado". Y esto surgía, pues recordaba la actuación de Barbotto en el año 70, y en su último cotejo defendiendo a la selección.-

En aquel año, en que también enfrentamos a Baradero, el primer cotejo se jugó en San Nicolás y Barbotto no jugó, y el mismo terminó uno a uno. Se hace la revancha allá en Baradero y allí sí está presente y la actuación que cumplió ese inolvidable domingo fué realmente excepcional.-

San Nicolás, estuvo en toda la cancha menos en la red, se arribó a un cero a cero que nos marginó del torneo, y todo aquel empuje que mostró la escuadra nicoleña estaba apuntalado por este muchacho que se plantó en el medio de la cancha y todas eran de él. Nadie de los que estuvimos ese domingo en el reducto bonaerense, puede olvidar aquella estupenda labor de Pedro Barbotto, como tampoco olvidamos la desastrosa actuación de un arbitro llamado Mikulca, que luego desapareció por malo y que ese día parecía el jugador número 12 de Baradero.-

Hilvanamos este recuerdo de Pedro Barbotto, pues este fué su último cotejo con la Selección Nicoleña que, injustamente, no volvió a acordarse de él.-

En el transcurso de 1974, Barbotto había decidido dejar el fútbol oficial, pero entusiasmado por gente de Teatro y llevado por su amor a la celeste, que durante tantos años vibró su pecho, volvió a alistarse en el plantel celeste,  en momentos nada faciles, pues Teatro venía en racha perdedora.-

Su presencia, si bien no tenía la ductilidad de sus mejores momentos, pues estaba un poco fuera de estado, influyó notablemente en el espíritu del equipo, trasmitiendo esa templanza, esa fogocidad de guerrero que no se entrega hasta el final, y coincidente con su reaparición, Teatro cumple una campaña notable, hasta el final del campeonato que   lo consa gra campeón.-

Hoy, a los 28 años, se le presenta una de sus mejores oportunidades para demostrar su valía. Barbotto, muchas veces fue discutido, pero en la cancha ningún delantero lo quiere tener de frente, pues sabe que la cosa no le será facil.-

Estas líneas que expresamos de este noble muchacho, muchas veces pretendimos publicarlas, pero Barbotto siempre le escapó a ellas, pues no le gustan las adulaciones. Entendemos aue aquí expresamos simplemente lo real, de un jugador que muchas veces e incluso estando lesionado, se brindó entero, mordiéndose los labios, empapando la camiseta, llorando una derrota, con esa autenticidad tue tienen los que, realmente, practican un deporte por pasión.-

Esta ocasión que se le presenta, como es la de defender a Teatro en el Regional, es un justo premio a ello. Creo que si consigue un estado físico ideal y no lo traiciona lesión alguna, Barbotto puede ser pieza importantísinaa en el elenco de Teatro, de ese Teatro Campos Salles, que lleva muy adentro, pues desde pibe lo viene defendiendo.-

Ojalá, Pedro, puedas brillar como en tus jornadas más estupendas. Ello no será un justificativo para quien esto escribe, sino que será el mejor premio por lo que llevas realizado y por ese injusto olvido que tuvieron con vos (Higinio Yacopetti).-